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Bryan Ruiz fue uno de los jugadores más buscados. Varios aficionados querían fotografiarse con él. |
Alajuela.- Ese gran mal sabor que quedó al perder 2-0 en el Azteca contra un México lleno de limitaciones y carencias, en un dos por tres pasó a convertirse en sed de revancha para Costa Rica porque más allá de lo que fue ese resultado, pareciera que la Selección Nacional estaba para algo más y todo hace indicar que los platos rotos los pagará El Salvador.
A eso de las 6:30 p.m. de ayer, el seleccionador nacional Rodrigo Kenton salió del Aeropuerto Juan Santamaría y dijo que el partido contra México fue una experiencia muy valiosa para la tricolor y para él.
“Fue enriquecedor ver a los jugadores hacerlo con la solvencia que algunos lo pudieron hacer. Obviamente uno siempre quiere más, pero eso es el fútbol. Faltó tener un poco más de seguridad arriba, tener un poco más de confianza, tal vez hubiera sido otro cantar”.
El estratega patrio indicó que se perdió una batalla, pero no la guerra y que eso es lo que toda Costa Rica tiene que tener muy presente porque “el objetivo sigue claro, seguimos entre los primeros lugares. La meta ahora es hacerle frente al próximo miércoles, sacar ese partido importantísimo en casa como locales”.
Apuntó que a pesar de todo lo que se habló antes de ese partido, al final de cuentas y pese al resultado, “se le dio el respeto a Costa Rica como país grande de Concacaf como ya poco a poco se está haciendo y desde ese punto de vista, para mí, la mayor satisfacción es esa”.