Por el perfil internacional de algunos jugadores y por el parámetro mostrado en los últimos juegos de la hexagonal, la Selección costarricense ya tiene muy perfilada su alineación para el inicio del repechaje ante Uruguay.
Aunque la última palabra será del entrenador René Simões y nunca se pueden descartar los cambios, la gran mayoría de los once puestos tienen dueño.
Hay líneas que no guardan ningún misterio, como la portería o la delantera, mientras que por las bandas y el centro de la defensa todavía existen dudas.
Simões se niega a dar cualquier indicio sobre sus elegidos. En todo caso, aún queda media semana para ensayar variantes, y los últimos legionarios –Pablo Herrera y Celso Borges– apenas harán hoy su primer entrenamiento con el equipo.
Todo se practica intramuros. La prensa fue bienvenida a observar las sesiones durante la semana anterior, cuando solo habían llegado la mitad de los estelares y para rellenar el grupo hubo que “convocar” a cinco Sub-18.
Apenas se incorporaron los legionarios se acabó la política de puertas abiertas. Ahora el trabajo de cancha se hace en secreto, como acostumbran la mayoría de los equipos en el mundo.
Sin embargo, siempre hay señales que indican cuáles jugadores tienen más opción de saltar al césped. Si a Gilberto Martínez lo trajeron desde Italia , luego de una fuerte sanción disciplinaria, es para aprovechar su roce con jugadores de primer nivel.
Bryan Ruiz causa estragos en el futbol holandés y a nadie se le ocurriría mandarlo a la banca. La base está en el equipo que disputó el partido en Estados Unidos , con excepción de Dennis Marshall, ausente esta vez por lesión, y Celso Borges, que vuelve al equipo luego de superar una dolencia.
Aunque la prensa trata de que resbale con alguna infidencia, el director técnico se empeña en conservar la baraja oculta.
“Hay que mantener los secretos. No se puede dar ninguna ventaja a los del otro lado. Tenga la certeza de que Tabárez no va a decir nada que yo pueda mirar”, expresó Simões el lunes a los periodistas.
El asistente técnico Luis Diego Arnáez aseguró ayer que no están “casados” con 11 nombres fijos y que hay posibilidad de mover fichas de último momento.
“Don René no es del tipo que 15 días antes ya tiene el equipo e independientemente de lo que pase no cambia. Al contrario, él observa, analiza las situaciones del rival, las situaciones nuestras y decide días antes del partido”, manifestó.