Dicen que la última impresión es la que cuenta. Al hacer el recuento de los años entre el 2000 y el 2009, la
Sele dejó la fea imagen de quedar eliminada del Mundial de Sudáfrica, hecho que se consumó el pasado mes de noviembre.
Uruguay terminó de apear a la Tricolor de la cita africana al vencerla 2-1 (marcador global), en la serie de repechaje.
Sin embargo, el combinado patrio ya había cosechado los deméritos suficientes para bajarse del avión mundialista.
Citemos una segunda vuelta en la hexagonal del Concacaf de espanto y la incapacidad de sostener un marcador en los segundos finales ante los Estados Unidos, el juego que mandó a la
Sele al, a la postre, fallido repechaje.
Esa barrera fue insuperable y cortó las dos clasificaciones al hilo a la Copa del Mundo (con Alexandre Guimaraes al mando), conseguidas en estos diez años.
La mala impresión de la eliminatoria pasada opacó una década en la cual la Selección tuvo mayor proyección internacional.
En este período, la
Sele obtuvo dos pases consecutivos a citas mundialistas (2002 y 2006) y marcó un hito en las eliminatorias del área: hincó a México en el propio estadio Azteca.
La Tricolor es la única selección de la Concacaf en salir con un triunfo del
Coloso de Santa Úrsula en un juego de ese calibre.
También compitió en dos Copa América y pasó a segunda ronda en ambas. En las dos comparecencias al torneo de seleccionados más antiguo fue invitada.
Paulo César Wanchope fue la figura tica en la edición del 2001, celebrada en Colombia, con cinco anotaciones.
Un diario argentino lo adoptó como suyo y lo bautizó como
La Cobra . Recordemos que la
Albiceleste declinó participar por razones de seguridad.
En Centroamérica ratificó su dominio: entre el 2000 y el 2009 ganó tres veces la Uncaf –todas al hilo– para constituirse en el máximo ganador de ese certamen.
En total, la Tricolor tiene seis trofeos de la Uncaf en sus vitrinas.
Sin embargo, como le sucedería en el capítulo de eliminatorias mundialistas, la Selección falló este año: perdió el título ante Panamá (quedó 0-0 en el tiempo regular, pero perdió 3-5 en la definición desde el punto de penal).
Entre las cosas a destacar cabe decir que le correspondió el honor de jugar el partido inaugural de Alemania 2006 (4-2 a favor de los anfitriones), con goles ticos de
Chope.
La
Sele jugó amistosos en sitios tan disímiles como Martinica (ante Francia) y Sudáfrica, o exóticos como Irán o el Amazonas de Perú.
Esa mayor presencia tica en el planeta Futbol deja, sin embargo, un vacío: si bien se asistió a dos Mundiales consecutivos, no se pasó a la segunda ronda en ninguno y en el de Alemania la presentación fue pésima al perder todos los juegos.