Mié
rcoles 28 de Julio 2010
“
Se fueron el 7 y el 14” (y II Parte)
“Mi corazón seguirá siendo madridista”
José María “Guti”
Las diferencias entre Raúl y Guti -los dos tienen una zurda privilegiada- no son fundamentalmente técnicas: sino que van más allá de los terrenos de juego. Mientras “el 7” acudía a los actos oficiales del club, sin prestarle mayor atención a los medios de comunicación; “el 14” todo el tiempo ha sido un invitado asiduo de cuanta fiesta, pasarela o acto glamoroso se celebrara, sabedor del efecto mediático que causaba y llenando más páginas y portadas de las revista del corazón que de los diarios deportivos.
Raúl González Blanco ha sido sorprendido consuetudinariamente con su esposa (Mamen) y sus 5 hijos. A su vez, José María Gutiérrez Hernández, -el llamado Beckham del Madrid”- ha sido una caja de pandora para los medios encargados de la farándula; pareciendo, a veces (el jugador) más comprometido con las luces de neón y las fiestas nocturnas que con los compromisos deportivos.
Raúl, ejemplo de conducta deportiva en el terreno de juego, además ha ejercido un liderazgo positivo en el vestuario de una de las planillas más complicadas del planeta balompédico. Guti, en cambio, ha sido bastantes veces protagonista negativo, por sus actitudes y polémicas, con menosprecio hacia el equipo que le vio nacer con apenas 9 años. Una de ellas… Se jugaba el Real Madrid la liga y el interior fue sorprendido noches antes en horas intempestivas, bien acompañado, en una fiesta. Luego declaró: "No voy a esperar a tener 60 años para salir de noche a divertirme”, sin sonrojo.
Raúl se despidió acompañado de Florentino Pérez y un gran número de hinchas que acudieron al Bernabéu. Guti, por su parte, se hizo acompañar de Valdano y dijo adiós ante un grupo de periodistas. Y para corroborar la personalidad de ambos, Raúl viajo ayer martes a Alemania, con discreción y acompañado de su familia. Por su parte, Guti llegó al aeropuerto de Estambul, luciendo la camiseta de su nuevo equipo, pero con gran despliegue informativo y en medio de una gran cantidad de sus nuevos aficionados.
Las lagrimas de Raúl, con el recuerdo de su futbol práctico y responsable. La partida de Guti, no sin morbo, y el justo reconocimiento para su futbol genial e impredecible. Despedida para dos canteranos, madrileños e iconos “merengues”: el 7 y el 14.